

Tenerife, 1906. Una epidemia de locura sanguinaria reduce hombres y mujeres a una senilidad repentina y violenta. Los Delirantes se nutren de la sangre de niños, y los que que se interponen para defender a sus pequeños acaban mordidos y por consecuencia, contagiados.
Un chico de 12 años con una severa discapacidad mental y con una extraordinaria habilidad por el dibujo, se refugia junto con su familia en una casa aislada, donde transcurre 8 años. Su madre se convierte en una sobreviviente guerrera para defenderle de todo tipo de peligro.
Hasta que la realidad se desvela.
